
Me preguntó un amigo, por que evito ahora concurrir a ciertos
eventos sociales y familiares. En la
otra mano, un gerente de una empresa amiga me hizo una observación, en el
sentido que había notado que me retiro de sus oficinas o de un almuerzo en
determinadas circunstancias, cuando me correspondería sentarme con alguien que
considero desleal por decir lo menos. Y esto es muy cierto, siempre debemos saber elegir con quien se comparte una mesa, tanto como se elige con quien compartir
una cama. Para mi es elemental.
Hace algún tiempo decidí crear una especie de Teoría de lo
toxico. Definamos, toxico es todo
aquello que te quita tranquilidad, que no te deja ser tú mismo en tu esencia
sin que te sientas aludido por algo o alguien, o las circunstancias. Lo toxico induce a que hagamos, más de una
ocasión, juicios de valores que son inexactos, otros casos son hechos a nivel
de las circunstancias por conveniencias, y después no vamos a estar bien con
nuestro fuero interno. Toxica es aquella
compra innecesaria que hacemos sin darnos cuenta que entramos en mundo de
comparaciones, y de concursos inexistentes y de probidad de fortuna, para
muchos la vida es eso y nada más. Así
que decidí prescindir de aquello que es toxico.
Ahora cuando no me invitan a un evento, matrimonio, coctel,
lo que fuera, me siento aliviado en contraposición a lo que sentía en el
pasado, que si no me invitaban hasta me preocupaba porque no lo habrían
hecho. El confort y satisfacción que
siento en mi casa, es sinónimo de sentirme bien con lo que me rodea en mi hogar,
compartir la tranquilidad de lo que tengo, y disfrutarlo a plenitud. En esta vida te critican porque no tienes, y
lo hacen más cuando tienes. Por ejemplo,
oír música en mi equipo de sonido con una cerveza fría, no lo paga nada. A veces tus amigos son más indulgentes que
tus parientes, quienes en más de una ocasión no son más que unos sinvergüenzas
disfrazados de víctimas, con actitudes de dueños de la verdad y del mundo, esa
persona es toxica, hay que apartarla, eliminarla, no es un activo emotivo que
se debe conservar. No es un buen ser humano.
El resultado de toda esta poda toxica es genial, un gran
amigo en una entrevista sostiene que hay
que vencer los miedos, es una gran verdad, yo los enfrente, los vencí, y aquí
estoy, para eliminar lo toxico de tu vida tienes que vencer los miedos, y lo hice; uno de ellos es el miedo a quedarte solo, aunque siempre lo estuviste
cuando estabas al lado de esos parientes disfrazados de simpáticos que son
tóxicos, a los paisajes elaborados para las apariencias y debes tener la valentía
de decir que tu vida siempre ha sido así o asado con defectos y virtuces y aceptar tus propios
defectos, reconocer que estás mejorando,
y que vas a mejorar más, ese es el fin
de todos los miedos y es el fin de todas las fantocherías sin sentido, los
hipócritas deben morir en la indiferencia, al igual que los falsos. Después viene la paz, el desarrollo de una
nueva forma de vivir, más cerca de Dios, con más generosidad de calmas y
sosiegos, de satisfacciones que se gozan alejadas de las envidias y que ahora
sabes con quien sí compartirlas y con quién no.
No es difícil, pero hay que ser valientes, y ojo que no te quedas solo
nunca.
El amigo con el conversé esto se paró y me estrecho la mano
y me dijo algo interesante,
--Nunca es tarde para comenzar no importa cuántas canas
tengas, hoy te veo más joven y te veo mejor Gustavo,
--Gracias, replique, y salud.
Fin del mensaje
No hay comentarios.:
Publicar un comentario